El láser de diodo es la tecnología de depilación definitiva más utilizada hoy en día porque combina algo que ninguna otra técnica consigue al mismo nivel: funciona en casi todos los tipos de piel y de vello, durante todo el año, con muy poca molestia. Emite un haz de luz que el vello absorbe y convierte en calor, destruyendo el folículo piloso sin dañar la piel que lo rodea.
En Donly Laser trabajamos exclusivamente con esta tecnología desde 2019. Te explicamos cómo funciona realmente, sin tecnicismos.
Qué es el láser de diodo, explicado de forma sencilla
Imagina una luz muy concentrada, de un solo color, que solo “ve” un objetivo: la melanina, el pigmento que da color al vello. Cuando esa luz atraviesa la piel y llega al folículo, la melanina la absorbe y la convierte en calor. Ese calor es el que inutiliza el folículo, de forma que el vello deja de poder regenerarse.
Eso es, en esencia, el láser de diodo: un dispositivo que emite esa luz concentrada a una longitud de onda muy específica — en nuestros equipos, 810 nanómetros — diseñada para penetrar lo suficiente en la piel como para llegar al folículo, sin quedarse “atrapada” en las capas superficiales.
Por qué la palabra clave es “selectiva”
El proceso técnico se llama fototermólisis selectiva, y aunque suena complicado, la idea es simple: la luz busca específicamente la melanina del vello, no la de la piel. Por eso el tratamiento es seguro incluso en zonas sensibles como las ingles o las axilas — la energía se concentra en el folículo y la piel circundante, al tener mucha menos melanina concentrada en un punto, prácticamente no la absorbe.
Esto es lo que distingue al láser de diodo de métodos como la cera o las cremas depilatorias: no actúa sobre el vello que ves en la superficie, actúa sobre la raíz que lo genera. Por eso, sesión a sesión, el vello que vuelve a crecer es cada vez más fino, más escaso y tarda más en aparecer.
Cómo es el proceso, paso a paso
- Valoración inicial. Antes de cualquier disparo, valoramos tu tipo de piel y de vello para regular el equipo según tus características concretas. No se trabaja igual una pierna que un labio superior.
- Marcado de zonas. Se delimita la zona a tratar para no dejarse ninguna parte sin pasar, y se protegen con cuidado los tatuajes y las pecas grandes, por seguridad.
- Aplicación en barrido. En lugar de ir disparo a disparo, trabajamos desplazando el cabezal de forma continua sobre la piel — la técnica de barrido —, lo que hace que la sesión sea más rápida y considerablemente menos molesta que el método tradicional de aplicar pulsos puntuales.
- Refrigeración constante. El cabezal incorpora un sistema de refrigeración que mantiene la punta fría durante todo el disparo, no solo antes o después. En zonas más sensibles, como el pubis, se incrementa el nivel de enfriamiento para mayor comodidad.
- Después de la sesión. Se desinfecta el cabezal y se aplica aloe vera en la piel para calmarla.
¿Por qué funciona en todos los tipos de piel?
Esta es la razón por la que el diodo se ha convertido en el estándar del sector. Su longitud de onda, más larga que la del láser alejandrita, penetra más profundamente sin que la melanina superficial de la piel “intercepte” tanta energía. Esto permite ajustar la potencia para tratar con seguridad desde fototipos claros hasta fototipos morenos y oscuros — algo en lo que otras tecnologías, como el alejandrita, tienen limitaciones reales en pieles con más pigmentación o bronceadas.
Esto tiene una consecuencia práctica importante: el tratamiento se puede mantener durante todo el año, incluido el verano, sin tener que parar por el bronceado. Para un proceso que necesita continuidad entre sesiones, eso marca una diferencia real en cuánto tarda en notarse el resultado final.
Cuántas sesiones hacen falta y qué resultado se puede esperar
El número de sesiones varía según el grosor del vello, la zona, el fototipo y la respuesta individual de cada persona. Como referencia general del sector, suelen necesitarse entre 6 y 10 sesiones para conseguir una reducción significativa del vello, normalmente entre el 80% y el 90%. El motivo por el que no basta una sola sesión es que el vello tiene varias fases de crecimiento, y el láser solo puede actuar de forma eficaz sobre el vello que está en fase de crecimiento activo en el momento del disparo — por eso hace falta ir tratando, sesión tras sesión, los folículos que van entrando en esa fase.
El vello blanco o canoso es la excepción: al no tener apenas melanina, el láser no tiene “objetivo” sobre el que actuar.
En Donly Laser
Trabajamos con equipos Leaseir Dual 6000W de última generación, con una longitud de onda de 810 nm y refrigeración integrada en el cabezal. Cada sesión empieza con una valoración personalizada de tu piel y tu vello, trabajamos en barrido para mayor rapidez y comodidad, y cuidamos cada detalle de seguridad, desde proteger tatuajes hasta desinfectar el equipo entre clientas.
Si a los 15-20 días de tu sesión el vello no se ha caído como debería, revisamos tu caso y hacemos un repaso sin coste.
Preguntas frecuentes
¿El láser de diodo duele?
La sensación depende mucho de la refrigeración y de la técnica aplicada. Con refrigeración continua en el cabezal y trabajo en barrido, la mayoría de personas lo describen como pequeños pinchazos de calor, bastante más llevadero que la cera en las mismas zonas.
¿Cuánto dura cada sesión?
Depende de la zona. Zonas pequeñas como axilas o labio superior pueden durar entre 10 y 20 minutos; zonas más extensas como piernas completas pueden requerir 45 minutos o más.
¿Puedo depilarme con cera entre sesiones?
No. La cera, las pinzas o el hilo arrancan el vello de raíz, y el láser necesita que el folículo esté intacto para poder actuar en la siguiente sesión. Entre sesiones solo se recomienda la cuchilla.
¿Es lo mismo el láser de diodo que la luz pulsada (IPL)?
No. El láser de diodo emite una única longitud de onda muy concentrada y específica; el IPL emite un espectro de luz más amplio y disperso, lo que generalmente lo hace menos preciso y con resultados menos consistentes a largo plazo.
¿Necesito preparar la piel antes de la sesión?
Sí: lo recomendable es rasurar la zona unos días antes (nunca depilar con cera) y evitar el sol y los autobronceadores en los días previos para que el láser pueda trabajar con seguridad.